
Todos recordamos el famoso lema de
"nunca máis" popularizado tras el vertido del petrolero Prestige sobre la costa gallega, principalmente. Entonces fueron muchos los medios de comunicación que denunciaron lo sucedido a modo de catástrofe, como fue el caso de
Telecinco que día sí día también instaló de modo permanente sus informativos y programas de opinión frente a las playas gallegas. En aquel entonces el sesgo informativo fue memorable, pues mientras las cámaras se centraban en las tres o cuatro playas gallegas más afectadas (cómo olvidar
el montaje siniestro-navideño Mercedes Milá),
poco o nada se dijo y se ha dicho acerca de los miles de millones de euros que el gobierno del PP de inmediato destinó para la reparación de las costas afectadas, el resarcimiento económico de las familias de pescadores afectados y el consuelo moral de los ciudadanos gallegos en general. El llamado
Plan Galicia, que Rodríguez Zapatero se apresuró a concluir en cuanto llegó al poder habida cuenta del chantaje económico y de todo tipo al que le tiene sometido su principal socio de gobierno, la Esquerra Republicana de Catalunya.
Por suerte para los gallegos, en dos años recibieron bastante y se hizo mucho, no obstante, la actuación de la Plataforma "Nunca Máis" no ha podido ser más deleznable, pues a pesar de que sus gestores han hecho un uso fraudulento de las ayudas dadas a pie de campo a fin de que éstos las repartiesen entre sus

miembros, su demagogia e improperios hacia el gobierno popular no han conocido límites. Cierto es que el presidente Aznar tardó demasiado en aparecer por allí, pero también lo es que el clima que le esperaba era injustamente muy hostil, habida cuenta de que desde el principio se responsabilizó al PP del hecho de que a un petrolero con monocasco se le quebrase éste y se vertiese abundante fuel al mar. Tampoco Rajoy andó fino con los hilillos de plastilina, pues al principio eran "hilazos".

Estos días hemos asistido nuevamente al rescate de este tema por parte de diversos medios, tal es el caso de
Público, que lo ha llevado a portada gigante días atrás o de
TVE-1, que colocó el reportaje entre las noticias de actualidad. En ambos casos, sin pruebas algunas, exponiendo que aún siguen pequeñamente manzilladas las playas. Mención aparte para
Tele-5, de quien se puede decir que no ha abandonado tan exprimido suceso. Fue gracioso contemplar en TVE-1 como, pese a la insistencia de la reportera en sacar las declaraciones buscadas a un pescador local, éste se empecinó en afirmar que este tipo de catástrofes también podrían ocurrir hoy día con el gobierno del
PSOE.
En este sentido, si rememoramos que
este verano el territorio costero patrio (
Islas Baleares) se volvió a ver sacudido por la desgracia de los vertidos al mar provenientes del transporte marítimo (buque
Don Pedro), llegamos fácilmente a la conclusión que cualquier gobierno puede verse envuelto en una situación así, como en tantas otras, porque ningún gobierno es omnicomprensivo ni omnisciente. No obstante, la actuación del gobierno de ZP dejó bastante que desear. Así, informó a los ciudadanos que las grietas ya habían sido selladas, cuando no era así. Por otra parte, los costosos y sofisticados medios adquiridos para la tragedia del Prestige fueron incomprensiblemente obviados por el gobierno en este caso, cuando a todas luces la catátrofe fue menor que entonces, luego su subsanación resultaba más sencilla

. Por el contrario, la gestión de esta crisis tuvo como resultado el ennegrecimiento de varias playas y su completa inutilización en plena temporada alta, con enormes pérdidas para el sector turístico local. De nuevo, se habló de hilillos, pero también de regueros o de meras líneas de fuga, todo ello por parte de ministras como
Magdalena Álvarez, de Fomento, puesto que en lo tocante a la ministra de Medio Ambiente,
Cristina Narbona, ésta tardó cinco días en dignarse a aparecer. Esta mujer ya ha dado sobradas muestras de que su cargo no le motiva más que por el chófer, el caché y el sueldo. Por tanto, que dimita.
En síntesis, que estas cosas sucedan se comprende, que se gestionen mal no tanto, que los distintos grupos mediáticos pro-PSOE (con el imperio
PRISA a la cabeza) callasen, desde luego que se da por hecho, pero lo que de ninguna manera es aceptable es que todos esos grupos supuestamente guardianes del medioambiente, tan insistentes y agresivos en ocasiones, en aquel momento no apareciesen por ningún lado, como si el hecho de que el
Parque Natural de las Salinas se viese afectado por el vertido no conllevase ningún efecto nocivo para la naturaleza que tanto dicen defender.
¿Ecologistas o Psoecologistas?